viernes, 16 de noviembre de 2012




"....Las emociones producen péptidos o moléculas de emoción que se concatenan con los receptores de las células. Lo mismo sucede con el uso repetitivo de la heroína ocurre con el uso reiterativo de la misma emoción: los receptores opiáceos del cuerpo empiezan a esperar, hasta implorar ese péptido en particular. Entonces el receptor se convierte en adicto a dicha emoción, esto explica por qué experimentamos estados emocionales destructivos;

repetimos las mismas situaciones una y otra vez, nos sentimos incapaces
para cambiar, impotentes para crear ciertas respuestas emocionales, y
decimos que nunca volveremos
a hacer algo y en poco tiempo lo estamos
haciendo nuevamente
...."


Hasta que damos vuelta la llave interna que estaba trabada y dejamos d darle tanta importancia a las cosas que no merecen tanta
para empezar a ver la vida desde otra perspectiva y encontrarse con la realidad de uno mismo en el espejo que antes la distorsionaba.