19 hs tomando los últimos matecitos del día, segunda ronda. El pasto mullido, unas nubes grises entrecortadas cubriendo parcialmente el techo de estrellas. El cielo me contaba que estabas haciendo.. y yo escuchaba atentamente con una leve sonrisa, entre nostalgia y melancolía, sorbiendo el último mate. A unos metros, un grupito de amigos, riendo fuerte entre mates, charla y vino. Un chico se despide y camina por enfrente de donde yo estaba. Me mira, se queda unos segundos mirándome. Lo miro. Y se pronuncia muy simpático -"Hola, como estas?" -"Todo bien y vos?" Le respondo sorprendida. Me sonríe y sigue caminando con un termo en la mano. Yo ya me estaba yendo también, agarré mi mochila, mi mate y caminé en dirección al chico, sin querer quererlo lo alcancé y me vuelve a hablar.. -"Levantando campamento?" -"Si ya está por hoy, se me terminó el agua jaja" -"Gracias por saludarme, fue un lindo gesto, no mucha gente interactúa con desconocidos porque si" -"Es que te vi los rulos, y me llamaron la atención, por eso te saludé" Me reí. Y seguimos charlando mientras caminábamos para el mismo lado. Insistí... "Fue un lindo gesto, me puso contenta." Siempre hay gente sola con su libro, mate, celular y ya no se da tan común mirarse entre desconocidos y porque si, interactuar, saludarse, conectar. Quizás no vuelva a ver nunca más a esa persona. Quizás si. Pero me lleve una sonrisa y un reconocimiento. Ojalá fuéramos todos un poco más así. Aunque nos guste el silencio y andar solos, está bueno de vez en cuando mirarse a los ojos ,notar al otre, pensarse, aunque no le conozcas. Levantar la mirada y ver que hay más allá de una red social. (por decir, hoy en día es lo que más nos absorbe)

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